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Ambición: ¿qué es, cuándo es buena y cuándo es perjudicial?

Los diccionarios suelen definir ambición como deseo excesivo de poder, dinero, cosas materiales, gloria, etc. Asimismo, la ambición es entendida por otros como una obstinación para lograr un propósito determinado.

Aunque a principio pueda parecer algo sustancialmente negativo, dependiendo de la perspectiva en que se mira, la ambición puede ser positiva.

Pensemos, por ejemplo, en la aspiración de una persona para lograr el éxito, ya sea personal o profesional. Para tanto, se debe tener ambición, ¿o no? Después de todo, perseguir tus objetivos es clave para lograr resultados concretos.

Lo que suele pasar es que muchas veces se confunde la ambición con la codicia, y entonces está hecho el problema.

Es cierto que la ambición y la codicia son dos términos ligados al deseo de tener o, como se dice popularmente, de ascender en la vida.

Sin embargo, cada una de estas palabras tiene un significado distinto, que difiere en la forma en que el individuo quiere lograr sus objetivos. ¡Vamos a ver!

Diferencia entre ambición y codicia

Estos dos conceptos son muy diferentes. Mientras que la ambición es el deseo del individuo de crecer y afrontar retos.

A su vez, la codicia expresa un querer poseer mucho más de lo necesario. Los ambiciosos se mantienen enfocados en las metas que quieren alcanzar, los codiciosos quieren lo que es del otro.

Date cuenta que el primero dirige sus metas hacia sí mismo, para crecer y lograr lo que quiere. El segundo, en cambio, quiere lo que es ajeno, ya sea bienes o prestigio.

Los ambiciosos quieren más, que puede ser dinero, bienes, prestigio social, etc. Pero procuran que sus objetivos les pertenezcan, sin ninguna referencia a terceros. El codicioso, en cambio, no solamente quiere tener, quiere tener más que los demás.

Una persona puede tener la ambición de mejorar su condición financiera para vivir más cómodamente y proporcionar eso a los miembros de su familia. Así, sus planes tienen un significado que va más allá de las posesiones.

En el caso de la codicia, el único significado detrás de las acciones es ser más que los demás. Esto es peligroso porque alguien que tiene este deseo de poder y prominencia puede usar medios tortuosos para llegar a donde quiere, dañando a otros y actuando de manera deshonesta.

Aspectos positivos

La ambición es un motor de desarrollo

Una persona ambiciosa también es obstinada – pero es muy importante el equilibrio, para que eso no se convierta en un problema –, tiene dentro de sí una gran fuerza que le hace luchar por sus objetivos y valores.

Esto es positivo porque da sentido a las cosas y hace que cada acción tenga un significado especial. El hecho de que te esfuerces por crecer en tu carrera y lograr lo que quieres te hace evolucionar cada vez más y convertirte en tu mejor versión.

Establecer una dirección para la vida y las decisiones

No puedes ser ambicioso sin saber exactamente lo que quieres, ya que el deseo vacío de simplemente tener es solamente codicia. La ambición es lo que da dirección a la vida y a las decisiones, optimizando esfuerzos y generando perspectivas.

Por lo tanto, construir un proyecto personal es muy importante para «encauzar la ambición».

Sin embargo, siempre es importante cuidar el equilibrio para evitar vivir solo para los planes que sueñas lograr. Después de todo, también necesitas tener momentos de descanso, estar en familia y cuidarte.

Ambición: la gente ambiciosa no se rinde fácilmente

Rendirse no es algo que esté en el vocabulario de la persona ambiciosa, porque se enfrenta a las dificultades que se le presentan, no cede ante ellas, no se rinde y no espera a que la situación cambie de la noche a la mañana.

Uno de los aspectos positivos de la ambición es la energía para afrontar los retos que se irán presentando en el camino profesional. Contemplar el problema no es parte de la persona ambiciosa, ya que utiliza su tiempo para buscarle soluciones.

¿Por qué es importante tener ambición?

Luego de comprender la diferencia entre ambición y codicia, preguntémonos, entonces, ¿por qué es importante tener ambición?

Las personas ambiciosas tienen una visión general de todo lo que sucede en la vida, identifican fallas y pueden emplear estrategias para seguir evolucionando.

Si bien el concepto de ambición se analiza de manera diferente para cada persona y cada uno tiene sus propios parámetros de éxito, felicidad y realización, hay algunas cosas en común que toda persona ambiciosa puede hacer.

Una de las formas de identificar las cualidades de una persona ambiciosa es a través de sus actitudes frente a una situación considerada complicada. Una persona ambiciosa nunca se da por vencida a mitad de camino. Es decir, no se sientan a esperar que la situación cambie por sí sola.

Además, es la ambición la que alimenta la fuerza para enfrentar los problemas y las barreras que encontramos a lo largo del viaje.

La búsqueda del crecimiento, la cualificación y la voluntad de conseguir los mejores resultados son, también, características de una persona que tiene ambición.

¿Cuándo la ambición se convierte en un problema?

Pese a lo positivo que puedes ver en la ambición, también hay algunos elementos que pueden convertirla en un problema.

En ese sentido, es muy importante el autoconocimiento, para que prestes atención a lo que sucede para notar desde el principio cuando hay algún tipo de chispa de ambición negativa.

Aun sabiendo la importancia de mantener los ojos abiertos y conociendo varios ejemplos, es posible que te encuentres involucrado en un caso negativo.

En resumen, la ambición es negativa cuando se aproxima más de la codicia, del deseo de poseer lo que es de los demás sin considerar lo que quizás les costó y sin un proyecto personal de construcción.

Por otro lado, la ambición también es negativa cuando se convierte en una obstinación negativa que te impide vivir para solamente pasar por la vida en búsqueda del suceso, del dinero o del placer.

Es decir, ¡si no es bien trabajada, la ambición puede convertirse en algo que aprisiona! Por eso el equilibrio es tan fundamental.

Lucas - Equipo Editorial

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