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¿Gestión y desarrollo del talento humano? Aquí te contamos lo que necesitas saber

El Talento Humano es una de las cosas más importantes para una empresa. Finalmente, aunque con las mejores máquinas y los más avanzados sistemas, sin tener quienes los controlen adecuadamente, nada o poco se hace.

Aunque se considere, generalmente, un talento como una aptitud, ingenio, disposición o habilidad natural o adquirida. El talento también puede ser un conjunto de habilidades adquiridas a través de experiencias y capacitaciones, constituyendo un extenso bagaje de habilidades y actitudes que diferencia una persona de las demás.

Según la psicología, todos tenemos talentos. En realidad, podríamos decir que existen por lo menos cuatro principales tipos de talento, que se definen de la siguiente manera:

  • Saber o conocimiento: se refiere a todo lo que una persona ha aprendido a través de la educación formal; es decir, escuela, pregrado, posgrado o cursos de capacitación. Estos son conocimientos teóricos que se pueden ser identificados a lo largo del curso.
  • Habilidad o saber hacer: se sabe que no basta saber algo, es necesario saber hacerlo. Aquí es donde entra el talento de dominio, la capacidad de aplicar los conocimientos teóricos en la práctica.
  • Habilidades de juicio o analíticas: este tipo de talento humano va un paso más allá y está relacionado con la capacidad de analizar los conocimientos y habilidades de otras personas -incluso máquinas- que juegan un papel importante en una empresa, por ejemplo.
  • Actitud: Sí, la actitud también es un tipo de talento. En otras palabras, este campo puede entenderse como la capacidad de toma de iniciativa. Quién sabe, sabe qué hacer, puede analizar el proceso y proactivamente pone todo en práctica.

El talento humano es el principal capital

El capital humano se ha convertido en un término ampliamente utilizado en la teoría del crecimiento económico, debido a su capacidad para designar un hipotético factor de producción que depende no solo de la cantidad sino también de la calidad.

Algunos de estos factores cualitativos son el grado de formación y productividad de las personas que intervienen en el propio proceso productivo.

El capital humano, definido como una forma de evaluar la fuerza laboral de una empresa, organización o país, es el recurso más básico y fundamental para el crecimiento económico que acompaña a las ganancias de productividad y eficiencia.

El área de Recursos Humanos es la encargada de establecer la relación entre los trabajadores y las necesidades de la empresa para que puedan realizar sus actividades de manera eficaz.

Por eso, las empresas suelen atentarse a su necesidad y buscar en el mercado a profesionales con los talentos humanos necesarios para suplirlas.

¿Cómo desarrollar talentos humanos?

En primer lugar, debemos reconocer que las capacidades diferenciadoras de una persona no son solo técnicas, sino también interpersonales, como la buena comunicación, el equilibrio emocional, la adaptabilidad y las habilidades interpersonales.

En ese sentido, para desarrollar tu talento humano o para generar un plan de desarrollo de las capacidades de un equipo profesional, puedes comenzar por evaluar a real situación tuya o de tu equipo.

Es decir, para llegar a un objetivo, primero debes saber dónde estás. Siendo así, una crucial herramienta es el autoconocimiento, por medio del cual podrás reconocer puntos fuertes y debilidades.

A partir de ese primer paso, será posible elaborar una estrategia de actuación que se dirija a desenvolver el talento humano, personal o del equipo.

Para eso, hay otros pasos que, integrados al proceso, generan resultados:

Evaluación del desempeño

Generalmente, cuando se habla en evaluar, muchas personas piensan en algo que mida lo positivo y lo negativo y, con eso, se genere elogios o puniciones.

Sin embargo, evaluar debe ir mucho más allá. Se trata de identificar posibles inadecuaciones que generan impactos no solo para una empresa u organización, sino también personal.

Evaluar, entonces, debe ser una actitud tomada para asegurar mejores condiciones de trabajo y desarrollo personal y profesional.

Mapear y analizar perfiles de comportamiento

Es preciso, en primer lugar, conocer lo que se tiene para con eso comenzar a trabajar. Por eso es tan importante mapear y analizar el propio perfil de comportamiento, caso lo que busques sea el desarrollo de tus talentos o realizar ese trabajo con los colaboradores, caso seas responsable por el sector de recursos humanos.

Uno de los datos más fundamentales para que se desarrolle la gestión del talento humano está en el perfil comportamental. Es a través de esos datos que los gerentes y líderes pueden comprender mejor los impactos que una crisis puede tener en sus empleados, por ejemplo.

Así, al comprender y leer correctamente estos datos, es posible crear recursos para incentivar y motivar a los empleados o automotivarse, si fuere el caso. Eso debe darse independientemente de la realidad que vive la empresa.

Además, al enumerar los riesgos y oportunidades que nos ofrece cada perfil de comportamiento, es posible desarrollar acciones predictivas para mantener el talento comprometido y productivo.

Realizar entrenamientos y capacitaciones

La formación y calificación personal o dentro de la empresa debe ser continua, convirtiéndose en un hábito, para asegurar que las habilidades y competencias se desarrollen y se conviertan en talentos.

También es importante trabajar la motivación para llevar a cabo las tareas, ya que podrás obtener mejores resultados.

Para eso, seminarios, conferencias, capacitaciones prácticas y teóricas e incluso graduaciones o posgrados son las principales herramientas.

Gestión de talento humano

Así como las empresas suelen tener su departamento encargado de la gestión de personal, existe, en algunas organizaciones, sectores responsables por gestionar el talento humano.

La gestión del talento humano es un conjunto de prácticas y acciones diseñadas para asegurar la contratación, formación y retención de los mejores profesionales. Algo que ayuda a aumentar el compromiso, la motivación y los resultados de una organización.

Entonces, estamos hablando de cosas que van directamente relacionadas con el departamento de recursos humanos, y eso también es algo que les interesa a los altos ejecutivos de la empresa.

Todo esto sucede por algunas razones importantes. La primera es que, para poder contratar buenos profesionales, una organización necesita ser atractiva y capaz de superar las “controversias” de estos posibles futuros colaboradores o colaboradoras.

Por lo tanto, las acciones pueden ir desde simples cambios en el proceso de reclutamiento y selección hasta cambios más profundos en la cultura de la empresa, para atraer y retener el talento humano.

Lucas - Equipo Editorial

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