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Habilidades de un emprendedor – Aquí las 9 más comunes

Hoy vamos a hablar sobre las habilidades de un emprendedor. Hablaremos sobre las capacidades y aptitudes de las personas que podrían definir si son emprendedores en potencia. 

 

La manera en la que podamos cumplir o lograr metas juega un papel importante en el desarrollo de un emprendedor. En pocas palabras podríamos tener destrezas y capacidades innatas que mejorarían nuestro desempeño en relación con otros. 

 

Pero las habilidades de un emprendedor no siempre son de nacimiento, la mayoría ha trabajado arduamente a través de los años para obtenerlas. Ser emprendedor es una práctica de constante aprendizaje y no un título.  

 

Muchos de nosotros tal vez tengamos algunas competencias que nos pueden convertir en empresarios exitosos. Pero para poder saber cuales son debemos identificarlas primero. 

 

Las 9 habilidades de un emprendedor

 

Liderazgo

 

Existen muchos tipos de liderazgo pero el liderazgo de un emprendedor resalta porque tiende a ser super participativo. Está presente en cada paso del proyecto. Comparte siempre sus ideas de forma clara. Ama trabajar en equipo y valora cada uno de los recursos que lo conforman. Es una persona íntegramente respetuosa. 

 

Un líder emprendedor lidera con el ejemplo. 

 

Negociación

 

Es quizá la habilidad más difícil de desarrollar. Además de ser un agente conciliador, los emprendedores deben saber reconocer en sus semejantes las diferentes necesidades e intentar solventarlas de la mejor manera. 

 

La acción de negociar requiere un amplio conocimiento sobre los temas expuestos, además se debe estar al tanto de las implicaciones o consecuencias de las decisiones por tomar. 

 

La negociación de los emprendedores busca siempre el ganar ganar, aunque no se consiga a la primera. 

 

Pensar creativamente

 

Hay un frase que se usa mucho en las conferencias sobre liderazgo y emprendimiento “pensar fuera de la caja” que es un llamado a pensar libremente fuera de los parámetros conocidos. 

 

Encontrar la solución a distintos problemas exige que debamos tener múltiples perspectivas, además los problemas a los que los emprendedores se enfrentan son únicos hasta cierto punto, por lo que solo se resolverán con soluciones únicas. 

 

Tener la amplitud creativa se traduce en soluciones efectivas y prácticas.

 

Tener espíritu innovador

 

Tener un espíritu innovador requiere que podamos tener un enfoque creativo a nuestras ideas siempre considerando los mercados de bienes y servicios. 

 

Después de un extenso proceso de experimentación y afinamiento hacer que nuestra idea cambie o expanda el mundo. Nuestra idea debería generar un impacto positivo en las personas y mejorar de cierta manera la calidad de vida de nuestros usuarios. 

 

Por lo que si nuestra idea es de valor y esta puede desenvolverse en un nicho de mercado o incluso crear uno nuevo entonces podemos decir que estamos siendo innovadores. 

 

Ser perseverantes

 

Para ser perseverantes necesitamos estar cien por ciento enfocados en nuestros objetivos y metas. Se trata de tener la responsabilidad de terminar todo lo que empezamos. Es tener la disciplina suficiente para trabajar constantemente y con dedicación. 

 

Debemos también tener un mínimo de organización para poder complir con todas las actividades pendientes del día. Deberíamos ser los dueños de nuestro tiempo y no caer en distracciones. 

 

Ser perseverantes se trata de ir avanzando sin importar los obstáculos. Nunca rendirnos.

 

Tener autonomía

 

La capacidad de tomar elecciones y la visión de darle prioridad a nuestros objetivos contribuye a definir qué tanta autonomía tenemos. 

 

Dentro de las organizaciones hay muchas actividades que están bajo nuestro control y supervisión, pero otras no, la habilidad que desarrollamos para tener criterio propio y poder dar aportes dentro y fuera de nuestro rango de acción también es importante para tener autonomía. 

 

Pero tener autonomía no significa que haremos lo que nos plazca dentro de la organización, más bien, es estar comprometidos con la obtención de los resultados. Resultados a los cuales llegaremos tomando decisiones definitorias. 

 

No nos dejemos encallar por la opinión de terceros ni por malos entendidos con detractores, sintámonos con independencia y seamos capitanes de nuestro barco.

 

Motivación por encima de todo

 

Tengamos motivación por encima de todo. Démosle impulso a cada fibra de nuestro cuerpo. 

 

Seamos personas altamente diligentes. Intentemos mantener enfocadas nuestras acciones con la mejor actitud posible. 

 

Seamos agentes de cambio dentro de la organización. Contagiemos a nuestro equipo con sonrisas y también con incentivos.

 

Ofrezcamos la oportunidad a todos de encontrar en la ejecución del proyecto su propia realización personal.  

 

Saber trabajar en equipo

 

Todos podemos formar parte de un equipo pero no necesariamente significa que sabemos trabajar en equipo, a veces solo no estamos acostumbrados a este tipo de trabajo. Por eso en muchas organizaciones se valora esta habilidad y procuran contratar a personas capaces de hacerlo.

 

Las circunstancias cambiantes hacen que los equipos de alto desempeño sean más comunes. Incluso dentro de las empresas netamente tecnológicas se trabaja por proyectos única y exclusivamente con equipos de personas altamente capacitadas.  

 

Para saber trabajar en equipo es necesario:

 

  • Ser una persona comprometida con la resolución de problemas. 
  • Ser altamente responsable y no abandonar las actividades delegadas. 
  • Conocer su rol dentro del equipo. 
  • Comunicarse asertivamente. 
  • Tener actitud participativa. 
  • Estar abierto a los cambios de paradigma. 
  • Querer aprender constantemente. 
  • Ser en lo posible empático.  

 

Manejar los fracasos

 

El emprendimiento es un proceso constante de aprendizaje en el que las personas van experimentando por ensayo y error tomando para sí las oportunidades de mejora y desechando las prácticas que no generan resultados. 

 

Ser emprendedor significa intentarlo muchas veces antes de poder tener éxito. Lo que significa también que se falla en incontables ocasiones. Por eso saber manejar los fracasos es fundamental para un corazón emprendedor. 

 

Es fácil desmotivarse, es fácil perder el ritmo, sentirse perdido y sin esperanzas, pero recobrarse ante la adversidad es cosa de emprendedores. 

 

Para manejar los fracasos podemos fomentar un diálogo interno en el cual siempre nos vamos recordando a nosotros mismos, que estamos haciendo y por que lo estamos haciendo. Debemos encontrar dentro de nosotros la motivación y el ímpetu ganador. Fracasar es parte del proceso y debemos estar conscientes de eso. Siempre hay que ir poco a poco por etapas, y trazando metas realistas. 

 

No podemos saltar 100 escalones a la vez pero si podemos subir la escalera peldaño a peldaño. 

 

Gracias por haber llegado hasta aquí. Nos hace muy feliz saber que estos temas pueden ser tu herramienta para el éxito. ¿Estás de acuerdo que estás son las habilidades de un emprendedor? No olvides comentarnos qué te pareció este artículo y compartirlo con tus amigos o colegas

Equipo Editorial

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