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¿Qué es un mentor? ¿Cómo puede ayudarme?

Para iniciar nuestra conversación, quisiera saber si sabes qué es un mentor y sabes cómo suelen trabajar.

Un mentor es una persona que trabaja como guía de alguien. Los mentores o mentoras poseen conocimiento y experiencia sobre determinado tema y, a través de lo que saben, ayudan a otras personas.

La práctica de la tutoría, como también se suele llamar, se originó en la Antigua Grecia. A partir de aquel período, se comenzó a considerar a los mentores como alguien que brinda seguimiento y apoyo a alguien, por lo general, más joven.

En ese sentido, podemos definir que un mentor o tutor era alguien que se encargaba de la educación de los hijos de una familia.

Pero, ¿qué tiene que ver esa función ejercida en la antigüedad con la idea de «mentoría» que tenemos actualmente?

En pocas palabras, podemos decir que un mentor o una mentora es alguien que va a ayudarte a desarrollar alguna nueva habilidad o a comenzar una determinada práctica.

Por lo tanto, un mentor o una mentora necesariamente es alguien que maneja un asunto y que podrá así enseñarlo.

Hoy es posible encontrar mentores que ofrecen soporte para el desarrollo de muchas habilidades. En efecto, hay mentores que ofrecen sus servicios a quienes quieren perder peso, personas que están desarrollando algún trabajo en el mundo digital e incluso para quien quiere aprender a manejar mejor sus emociones.

Asimismo, la mentoring o mentoría actualmente suele estar asociada al desenvolvimiento en el trabajo.

Es un proceso que incluye conversaciones y debates sobre temas que no están necesariamente relacionados con el trabajo, pero que buscan posibilitar el aprendizaje y posterior desarrollo profesional del profesional más joven.

Atención en la hora de elegir un mentor

Como pudiste percatarte, el mercado de los mentores es vasto. Y precisamente por eso es preciso tener algunos cuidados cuando se va a elegir un profesional.

Con muchas personas ofreciendo sus servicios de mentoría, es común encontrarse con muy buenos profesionales, pero también con gente que no está bien preparada para los trabajos que ofrecen.

Efectivamente, es menester atentar para la formación que el mentor o mentora posee antes de contratarle sus servicios.

Si un mentor, por ejemplo, ofrece acompañamiento para desarrollar habilidades de inteligencia emocional y/o para mejorar las capacidades interrelacionales. Si esa persona no tiene formación en Psicología o ni siquiera ha estudiado cursos básicos sobre el tema, es muy probable que lo que tendrá a ofrecerte no estará basado en principios confiables.

Por eso, no dudes en pedirle a alguien que ofrece ese tipo de servicio sus credenciales. Pide los datos que te permitan verificar si realmente esa persona está preparada para los servicios que ofrece.

Por otro lado, hay tipos de mentoría cuya comprobación de la aptitud del mentor o de la mentora dependerá de la práctica que lleva en el ámbito del trabajo que ofrece.

Voy a presentarte un ejemplo. Supongamos que un mentor se dedica a enseñar personas a producir contenido y a conseguir más seguidores para sus redes sociales. Sin embargo, él mismo no tiene contenido de calidad y tampoco seguidores, algo está raro, ¿no te parece?

Por consiguiente, ten atención en la hora de decidir cuál persona contratar, y considera factores como:

  • ¿Precisamente qué tipo de apoyo necesitas?
  • ¿Realmente esa habilidad que quieres desarrollar puede ser «transmitida»; es decir, enseñada?
  • ¿La persona que piensas contratar posee las competencias para acompañarte en ese proceso?

Tener un mentor no es dejar de ser una persona autónoma

Otro aspecto que requiere atención es acerca de cómo el mentor o mentora pretende ayudarte a desarrollar lo que buscas.

Al contrario de lo que algunas personas pueden pensar, un mentor no es elegido para tomar decisiones para sus clientes. ¡Todo lo contrario!

Es por eso que nos sirve no apenas preguntarnos qué es un mentor, sino también que NO es un mentor.

En relación con este tema, es bueno pensar en la función de un mentor como la de una persona que te acompañará, pero jamás hacer por ti.

Es decir, un mentor puede acompañarte en la consecución de un nuevo hábito o en el desarrollo de una habilidad. El profesional, precisamente por tener conocimiento en el área, te dará instrucciones y, al mismo tiempo, te enseñará técnicas para facilitar el aprendizaje.

No obstante, la idea es que todo lo nuevo que aprendas pase por un proceso personal en el que poco a poco tú vayas adhiriendo lo nuevo a tu vida. Pero se trata de un camino que lo realizas sin depositar la responsabilidad sobre el mentor, sino con la consciencia de que eres tú la persona responsable.

Mentoría en el mundo empresarial

Aunque no se restrinja a este ámbito, es cada vez más común encontrar con los procesos de mentoría en el ámbito empresarial.

En el mundo de los negocios, la mentoría viene ganando popularidad en los últimos años, ya que demuestra ser una herramienta eficaz.

Los procesos se fijan en utilizar el potencial que ya existe dentro de la empresa, como la sabiduría de los empleados más experimentados, para llevar adelante la innovación y crear espacio para la creatividad.

¿Qué es preciso para ser un mentor o una mentora?

Luego de presentar algunos tips que pueden ayudar a quien piensa en buscar una mentoría, ahora vamos a dirigirnos a quienes piensan en trabajar como mentores o mentoras.

Para ser un mentor vas a necesitar tener algunas habilidades, que durante el proceso de mentoría facilitarán tu desempeño.

Algunas de las capacidades que ayudarán en el trabajo tienen que ver con la apertura y facilidad para el relacionamiento con los clientes:

  1. Capacidad para escuchar y comunicarse.
  2. Paciencia para acompañar los procesos individuales.
  3. Tener conocimiento profundo sobre el segmento en el que irá a trabajar.
  4. Disponibilidad para estar en continua actualización.
  5. Ser honesto y demostrar ser digno de confianza.
  6. Tener un interés genuino, tanto en relación con la tutoría como con el proceso.
  7. Capacidad para favorecer la creación de una relación de confianza.
  8. Disponibilidad y uso de las herramientas adecuadas para compartir lo que sabe.
  9. Saber enseñar; es decir, contar con un método de enseñanza.
  10. Apertura para recibir comentarios de las personas a quienes acompaña.
  11. Tener claridad sobre qué es un mentor; es decir, conocer sus posibilidades y límites de su trabajo.

 

Lucas - Equipo Editorial

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