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Reinventarse ¿Qué hacer cuando la vida nos lo pide?

Reinventarse puede ser preciso cuando nos fijamos que determinados aspectos de nuestra vida ya no marchan bien.
En efecto, nadie es siempre lo mismo desde que nace hasta que muere. Es cierto que hay aspectos de nuestra vida que, por así decir, hacen parte de nuestra esencia, pero no todo es tan estable así.
Lo que queremos decir con eso es que a lo largo de nuestra existencia vamos formando quienes somos. En ese proceso, muchos factores influyen.
No podemos dejar de considerar, por ejemplo, aquellos elementos genéticos; es decir, lo que heredamos biológicamente  de nuestros papás.
Asimismo, hay factores socioeconómicos que también influencian en quienes somos. No podemos omitir que, dependiendo de las condiciones económicas de la familia, tengamos mejores o peores condiciones educacionales y de atención a la salud, por ejemplo.
Además de eso, existen componentes ambientales y culturales que también hacen parte de nuestra formación. En ese sentido, sin grandes dificultades, podemos percatarnos que una persona de origen indígena tiene características y costumbres diferentes de alguien nacido en una gran metrópoli.
Por último, también es cierto que las decisiones de cada sujeto también hacen parte de lo que él o ella llegará a ser. Por eso, somos seres marcados por nuestras elecciones, por aquello que hemos elegido y por sus consecuencias.
Como hemos visto, somos producto de factores tan complejos, y querer determinar qué es una persona o cómo debería ser no es algo fácil. Y la segunda opción (qué debería ser) quizá no sea ni mesmo factible.
Pero, además de mostrar esas dificultades, este artículo también se dirige a algo más: ¿qué hacer cuando la vida nos sorprende? ¿Y si la dirección hasta ahora seguida ya no nos permite caminar con convicción?
En esos momentos, vale la pena agregar una palabra a nuestro vocabulario: reinventarse.

La vida a veces pide reinventarse

Como de costumbre, partimos de la definición del concepto central de nuestro texto. Si inventar quiere decir crear algo, o descubrir algo hasta el momento desconocido; entonces reinventar es inventar de nuevo, cambiar la manera como algo o como alguien se comporta.

Y si añadimos a esa definición el pronombre reflexivo se, esa acción entonces es realizada por el propio sujeto. Es decir, reinventarse significa volver a construirse, cambiar la propia forma de comportarse, trazar nuevos objetivos, elegir nuevos caminos, tomar nuevas decisiones.

Al afirmar la posibilidad de reinventarse, estamos diciendo que aunque existan varios elementos que influyan sobre nosotros y hasta mismo nos condicionan, ellos no nos determinan.

En ese sentido, puede ser cierto, por ejemplo, que genéticamente tengamos una predisposición para la hipertensión. Pero si optamos por una vida saludable, con alimentación sana, baja ingestión de sodio, control del peso y práctica regular de actividades físicas, es bien posible que no desarrollemos la hipertensión.

Negamos así una concepción que llamamos de determinismo genético: creencia de que el comportamiento humano está controlado directamente por los genes de un individuo o algún componente de su fisiología.

¡Ojo! Es cierto que una predisposición genética aumenta la posibilidad de que desarrollemos una enfermedad, pero hay factores que pueden ayudarnos al menos a retardar tal condición o a ablandar sus efectos.

Por otro lado, si bien es cierto que los factores socioeconómicos influyen en quienes somos, en muchos casos podemos no dejarnos determinar por ellos.

Al reinventarse una persona puede lograr adquirir mejores condiciones de vida para sí y para su familia.

No que eso sea fácil, no que estemos a defender una positividad que desconsidera la realidad de injusticia. Pero, al sustentar la posibilidad de reinventarse, estamos diciendo que hay posibilidades que pueden ser encontradas.

Cuando el término de una relación nos lleva a pensar en la necesidad de reinventarse

Reinventarse no se restringe al ámbito de la salud física y a las condiciones sociales. También a nivel psicológico, para cuidar de nuestra salud mental, puede ser importante cambiar la propia forma de comportarse.

Pensemos en solamente un ejemplo: la persona que vive un relacionamiento abusivo o que convive con personas tóxicas.

Hay circunstancias en la vida en que es preciso tomar decisiones difíciles, y romper con un lazo afectivo que nos hace daño es una de esas decisiones.

Al estar en una relación con alguien que tiene un comportamiento agresivo, que continuamente intenta decidir por ti, que atenta contra tu autoestima y cosas de ese tipo, es imprescindible juntar fuerzas para reinventarse y romper con esos ciclos que te hacen daño.

Reinventarse también es, en esos casos, libertarse de los vínculos enfermizos. Sin embargo, ten en cuenta que eso puede ser difícil, especialmente si estás en una situación de dependencia afectiva. Pero es necesario dar pasos para la libertad.

Reinventarse para emprender

Además de los ámbitos ya mencionados, también puede ser necesario reinventarse a nivel laboral. 

Es notable que la pandemia ha generado una serie de problemas además de aquellos causados directamente por el virus.

Uno de esos problemas dice respecto a la pérdida de trabajo; es algo que ha afectado millones de personas alrededor del mundo.

Mucha gente se vio en una posición difícil de administrar: sin empleo y con las cuentas para pagar.

En contextos como ese, es imprescindible hablar de las responsabilidades de los gobernantes y de las políticas públicas.

Sin embargo, también nos cabe abrir espacio para reflexionar sobre la posibilidad de reinventarse, de cambiar de trabajo, de optar por una nueva carrera o incluso abrir un negocio propio.

Conclusión

Hay aspectos de la vida y circunstancias experimentadas mientras se vive que pueden generar una sensación de insatisfacción.

Existen, en efecto, elementos genéticos, psicológicos, socioeconómicos y culturales que ejercen influencia en quienes somos y cómo somos.

Son todos ellos aspectos importantes para la difícil tarea de entender una persona. Sin embargo, lejos de un determinismo, ellos sirven para apuntar la base sobre la cual somos construidos.

Además de ellos, también es preciso considerar las decisiones personales y sus respectivas consecuencias sobre cada persona.

Finalmente, cada persona es también invitada a considerar la posibilidad de reinventarse. De modo a no conformarse con lo que ya es, pero buscar los medios para una vida distinta, mejor. No que sea fácil, no obstante, es bueno recordar esa posibilidad.

Lucas - Equipo Editorial

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